mayo 26, 2009

El casino del vino y la gastronomía

El pasado jueves, el día 15 de mayo, se presentaba la oferta turística de Burgos en Barcelona. Los invitados, pertenecientes casi todos al mundo del turismo; la sede, el Hotel Casa Fuster. El escenario una gran sala dividida en tres áreas: la zona gastronómica, la zona de work-shop básicamente con hoteleros y algunos organismos de promoción como Aranda de Duero y el resto de la sala, el casino de los productos de Burgos, entre otros el vino.

Burgos cuenta con dos DO en su territorio, la consagrada Ribera del Duero y la emergente Arlanza. Usar el vino como leit-motiv para promocionar turísticamente Burgos me pareció una idea acertadísima y creo que fue del gusto de todos los presentes, que mayoritariamente no eran técnicos de este sector o conocedores del enoturismo, pero sí, agentes de viaje, operadores de turismo, organizadores de eventos etc.

La idea del casino fue realmente muy divertida, supone una forma lúdica de tener un acercamiento emocional a un territorio y a sus productos y ¿hay alguna forma mejor de promocionar un destino que hacerlo desde las emociones? Jugamos haciendo apuestas en la mesa de las morcillas, de los quesos de Burgos y por supuesto de los vinos. Ganamos premios y doblamos fichas y en algunos casos las perdimos pero nos fuimos todos con el regusto de la diversión y la vinculación con Burgos de un buen momento vivido entre colegas.

Desde luego no hay unión que maride mejor con la amistad que el vino y la buena gastronomía y ésta es precisamente la materia prima del enoturismo. No hay acercamiento que resulte más positivo que el que surge de las emociones y las experiencias y en este sentido volvemos a contar con los mejores ingredientes en enoturismo. Tenemos vino, tenemos gastronomía, tenemos paisajes, recursos, tradiciones, gentes vinculadas al vino... ¿Qué nos hace falta para que el enoturismo dé el golpe de timón definitivo? A este respecto os comentaré en un próximo post algunas cosas que me contaron los agentes de viajes con los que compartí la velada de Turismo de Burgos, sobre el enoturismo. Para reflexionar.

Por cierto, mis felicidades para Enrique Pérez, el gerente de Turismo de Burgos, a quien conocí hace muchos años, con quien hice mi primer viaje turístico a esta provincia y ¡¡mi primera cata!!

Decimos en marketing que la primera experiencia de algo, jamás la olvidas como no olvidamos el primer beso pero ¿quién nos dio el segundo? (Aunque hablando de besos, quizás lo importante sea recordar el último beso). Mi primera cata la hice de la mano de Enrique y de turismo de Burgos, en Valsotillo, en la Bodega de Ismael Arroyo y por primera vez oí que alguien decía a la vez que compartíamos unas copas, esa frase tan familiar de “Danos las notas de cata de tu vino”. ¡Bonitos recuerdos de mis amigas de N.I.S. de Bilbao, de Chelo Escabias especialmente, con quien aprendí mucho sobre receptivo y organización de eventos! Pero aún aprendí mucho más de amistad.


© Alicia Estrada 2009

mayo 24, 2009

Un folleto para NO ir nunca a hacer enoturismo a La Rioja

Paseando por Barcelona tuve ocasión de recoger en una estantería de esas que las que las agencias sacan a la calle a guisa de verdulero colorista, un folleto conjuntamente realizado por la agencia titular, Viajes Marsans y supongo que la administración turística de La Rioja. En la portada el logotipo de “Vive tu historia en la Rioja. La tierra con nombre de vino”. En el interior una introducción sobre el territorio y a continuación cuatro páginas de producto –supongo que enoturístico-, todas ellas encabezadas con una franja superior con la leyenda de “La Rioja. La tierra con nombre de vino” (Por cierto, no he sido capaz de encontrarlo en la web de esta agencia)

Voy a guardar este folleto como un maravilloso ejemplo de lo que yo entiendo NO debe hacerse nunca cuando se habla de enoturismo.

El producto se limita a una selección de 12 hoteles. No hay más. Pero esto no es lo peor, porque hoy en día sabemos que muchos hoteles, a falta en el destino de operadores de actividades o receptivos, han asumido un papel activo de dinamizadores y ofrecen conjuntamente con bodegas o museos próximos, posibilidad de hacer catas, cenas maridadas, visitas a bodegas etc. No hay nada de esto, ni siquiera una referencia genérica.

Seguimos con los despropósitos. Leo los textos de los hoteles y veo que están cogidos directamente de algún manual para viajeros de empresa posiblemente. Ni una palabra que sugiera experiencias, sensaciones, vivencias, amistad, descubrimiento, calor, proximidad, ni vino naturalmente... pero en cambio me entero que puedo hacer enoturismo en un hotel que completa sus instalaciones con salas modulares para eventos y otro que ofrece instalaciones cómodas muy indicadas para representantes y personas de negocios, otro que está cerca de una zona de cines y un centro comercial... Cuando hay indicaciones de vinos o gastronomía es pura casualidad y en un contexto, lo dicho, dirigido a viajeros de negocios. Si a la hora de hacer un folleto no pensamos en los receptores de la experiencia, cómo son, qué esperan, qué quieren leer, qué quieren encontrar, cuáles son sus expectativas... el éxito será realmente difícil de alcanzar.

¿Por qué la administración apoya iniciativas como ésta? O por qué Marsans no hace un poco mejor las cosas tratándose de enoturismo. Estoy totalmente segura que a esta agencia le interesa vender Rioja y le interesa vender enoturismo, “le interesa vender” sencillamente.

Por cierto, el folleto es de Marsans, que algunos que me conocen profesionalmente saben que es mi competencia directa, pero no quiero centrar todas las críticas sobre esta agencia. Estoy segura que otras muchas, tan grandes como Marsans, harían las cosas exactamente de la misma forma. Sí me ha sorprendido más la actuación de la administración riojana que yo creo, está haciendo las cosas con muy buenos pasos, cuando se trata de enoturismo.

Para terminar. Hemos hablado muchas veces de la falta de comunicación entre el sector vitivinícola y el sector turístico. Si seguimos haciendo las cosas tan mal, difícilmente el enoturismo va a ser una realidad comercializable en nuestro país (y si no se vende, algo va mal), y mientras tanto agotaremos recursos y sembraremos el desánimo y la desconfianza en el sector vitivinícola y los operadores turísticos que sí están haciendo las cosas bien. ¿Cuándo vamos a empezar a hablar ambos sectores? ¿Nos podemos empezar a sentar juntos alguna vez?
(C) Alicia Estrada 2009

mayo 20, 2009

Bono Smartbox "Bodegas con carácter"

Hace días que no escribía en el blog. El trabajo y la universidad me han copado estos días. Espero no perder el ritmo y seguir manteniendo vivo este pequeño “diario” de impresiones y pasiones.

Por cuestiones profesionales tuve ocasión hace unas semanas de visitar la tienda y oficinas de Smartbox en Barcelona. Smartbox son bonos de evasión (¡qué bonita definición!, ¡es estupendo pensar que la evasión puede enlatarse!). Se trata de paquetizar un producto turístico y materializarlo como regalo en una caja con la presentación adecuada. Los Smartbox nos ofrecen la posibilidad de regalar o regalarnos experiencias gastronómicas, escapadas de termalismo y salud, actividades de aventura o de disfrutar de salidas en globo o paseos en Ferrari.

Y evidentemente existe el Bono Smartbox “Bodega con carácter”. Un producto sencillo que presenta la opción de visitar una de las cuarenta bodegas que se ofrecen al comprador. Hay territorios como Catalunya o Rioja que tienen una buena gama de bodegas visitables. En otros, como Galicia la oferta es más modesta (3 bodegas) pero en general hay representación en todo el país.

El bono Smartbox “Bodegas con carácter” tiene un coste de 29,90 euros a los que hay que añadir 6 euros de transporte por enviarlo a domicilio. Aunque las prestaciones de las bodegas no son en todos los casos idénticas, prevalece en el pack, la visita guiada a la bodega, la degustación y un regalo de 2 botellas de vino (Para dos personas en todos los casos). Algunas bodegas añaden un pequeño regalo como un catavinos o un sacacorchos, entradas a museos del vino etc.

Me ha parecido un producto de enoturismo sencillo pero que funcionará bien ¡seguro! Creo que su éxito tiene que radicar en la facilidad para “paquetizar” el regalo. Viene en una presentación muy digna, muy de “regalo”, la presentación de las bodegas es correcta. Aunque hay cosas que un verdadero enoturista echa en falta, como las marcas o la tipología de vinos de la bodega. Pero seguramente este regalo está más pensado para quien desee iniciarse en el enoturismo y este tipo de datos quizás no son claves.

El mayor valor que le doy a este tipo de productos es la facilidad con que acercan el enoturismo a un público que en muchos casos no pensaría en visitar una bodega deliberadamente. (Lo haría quizás si le pillara de camino). Es decir, crean y fomentan el enoturismo, que no es poco. Para una bodega también me parece una vía de comercialización sencilla y fácil. Hay que pensar que el viajero siempre llamará a la bodega para indicar que la visitará con un bono Smartbox, con lo cual se facilita la previsión de horas al bodeguero. A través de este tipo de bonos, el nombre de la bodega sale también reforzado y hacer marca a través de enoturismo es una forma muy barata de reforzar el conocimiento y la compra de nuestros vinos.

Hablando de canales de distribución. Este producto se comercializa en algunas tiendas como FNAC, en ciertas librerías, por Internet evidentemente y también en agencias de viaje. Así que no parece un mal canal para quien busca expandir la distribución enoturística. Por lo menos, evaluable.

(c) Alicia Estrada

mayo 07, 2009

Leyendo otras páginas de enoturismo

Hoy voy muy rápida con los comentarios, pero creo que merece la pena que os deis una vuelta por Gastronomicum. Como sabéis se trata de una página de Comunidad, una de esas interesantes herramientas "Web 2.0" de inteligencia colectiva.

Aunque me he incorporado tarde al foro de Gastronomicum, se ha abierto un debate muy interesante sobre enoturismo en California y Enoturismo en Cataluña, a propósito de un artículo aparecido en La Vanguardia y que se recoge íntegramente.



(c) Alicia Estrada, 2009

mayo 06, 2009

Creada la Asociación Española de Enoturismo y Turismo Gastronómico

Os copio por si es de vuestro interés, la nota de prensa que la recién creada Asociación Española de Enoturismo y Turismo Gastronómico ha enviado a medios. Como podéis ver se trata de una asociación de agencias operadoras. No tengo más información, aunque la he recabado y tan pronto tengamos datos adicionales, los compartiremos. En todo caso ¡Bienvenida! y ¡Larga vida y funciones a la AEETG!

La mayoría de las agencias españolas que operan en el sector del turismo del vino y gastronómico, acaban de fundar la “Asociación Española de Enoturismo y Turismo Gastronómico”.

Esta Asociación nace con la vocación decidida de aglutinar a todas las agencias de intermediación de este sector, para contribuir a su regulación y desarrollo. El enoturismo y el turismo gastronómico son fenómenos que van muchas veces de la mano. Todavía son incipientes en nuestro país, pero cada vez interesa a más número de viajeros, y se están revelando como un complemento ideal para las actividades de ocio. En la actualidad hay un nuevo interés por la cultura del vino, también ha crecido el interés por las bodegas: se cuida el paisaje, arquitectos de renombre proyectan o rediseñan los edificios, se acentúa el valor histórico de algunas bodegas, se asocia la elaboración del vino al arte, se levantan pequeños hoteles temáticos en las propias viñas, etc. Todo un nuevo movimiento denominado "turismo enológico o enoturismo", presente en países de tradición vitivinícola, un nuevo turismo para gente curiosa que quiere conocer los productos, la bodega, las viñas y descubrir el placer que puede proporcionar el vino. El turismo enológico irrumpe con fuerza en estos primeros años del siglo XXI. Forma parte de la rama más cultural del turismo, aquella que atiende mas a la satisfacción intelectual, pero también tiene en común con el resto del turismo los nuevos acentos de sensualidad, curiosidad por lo ancestral, aprecio por el hedonismo, etc. que persigue el viajero moderno.

Lo mismo ocurre con la gastronomía. Nunca como ahora hay una atención más sobresaliente por este mundo. La satisfacción culinaria se ha convertido en un factor decisivo para nuestras necesidades de ocio. El viajero sofisticado quiere cada vez más conocer de primera mano los productos gourmet y la historia que hay detrás, entendiéndolo como una parte de la cultura que, además, proporciona un auténtico placer a los sentidos. Visitar almazaras y aprender a catar aceites, probar quesos auténticos junto a su elaborador, conocer el maravillo mundo rural que rodea al jamón ibérico, participar en clases de cocina… son ejemplos de actividades que conforman el turismo gastronómico, además por supuesto, de disfrutar de la oferta de los restaurantes que ofrecen calidad. Por su juventud estos sectores están débilmente regulados, con muchos agentes que operan con escasa colaboración y coordinación. De esta manera se dificulta la transimisión de experiencias y el desarrollo de estos nuevos mercados, cualquier crecimiento transcurre de forma más complicada. Por otra parte, cuentan con un importante efecto de reclamo para el turismo internacional de alto nivel, cuyo incremento debe ser un objetivo fundamental de los distintos organismos que operan en el sector turístico.

La Asociación Española de Enoturismo y Turismo Gastronómico quiere intervenir en este panorama con el fin de darle nuevos impulsos al mercado del ocio, una fuerza más profesional y con nuevas propuestas que generen más satisfacción en los viajeros.

La primera Junta Directiva está compuesta por: Presidente: José Antonio Cruz (EntreVinos); Vicepresidenta: Cristina Alonso (Rutas de Vino–Vintage Spain); Secretaria: Marta Angulo (A Taste of Spain Travels); Tesorero: José Manuel Calleja Amurrio (Eventos de Cata); Vocales: Genevieve McCarthy (Cellar Tours), Gabriella Ranelli (Tenedor Tours); Jaime Baeza (Instintos); Carlotta Casciola (Alacarta Wine Tours); y Pilar Latorre (Pilar Latorre World Cussine).

mayo 04, 2009

SILOT: Salón Internacional de Enoturismo

Los próximos días 15 a 17 de mayo se celebra SILOT, el primer salón internacional del enoturismo que tendrá lugar en Lyon.

La cita tiene participantes básicamente franceses pero también estarán presentes representantes del mundo del enoturismo de Suiza, Italia y Hungria.

Me ha sorprendido enormemente y he de decir que me ha desilusionado un poco que en este salón no haya ninguna representación española, aunque fuera ACEVIN con el proyecto de las Rutas o algún ente de la administración o similar. En fin.... otro año será.

Desde luego, las ponencias prometen ser muy interesantes y una buena fuente de experiencias ajenas. Os las podéis descargar en la siguiente dirección http://www.vinomedia.fr/Silot_lyon.htm y también podéis solicitar una invitación gratuita en esta misma página si os animáis a viajar hasta Lyon.
¡A ver si podemos asistir y compartir experiencias!
(c) Alicia Estrada. 2009

¿Primero la promoción o el producto?

Si hay algo que me gusta, son los desayunos de los domingos. A caballo entre los tradicionales “duelos y quebrantos” cervantinos y el “brunch” americano. “Prima colazione” rematada casi siempre por una copita de uno de esos vinos que te traen primaveras de azúcar a la boca. Hoy ha tocado un moscatel navarro.

Desayunos dominicales, por supuesto, de periódicos y libros. Mientras tomo el primer café, entreabro La Vanguardia y me encuentro un especial de 28 páginas y gran formato de Francia. Turismo en todas las grandes regiones del vecino país.

Ahora que los viajeros se van a pensar muy seriamente si coger un avión para pasar sus vacaciones y cruzar el charco, destinos cercanos y vecinos ven una ocasión de atraer hacia su territorio a quienes hasta hace poco preferían el Caribe o las grandes distancias. La crisis económica favorecerá también los desplazamientos más cortos y más próximos. Y esta oportunidad la tendrá que aprovechar Francia, en el caso de los españoles y yo creo que también va a ser una buena ocasión para el desarrollo enoturístico.

Hasta aquí ¡Perfecto! Lo primero que me llama la atención es que la revista esté vinculada con Viajes Halcón, que aparece como el comercializador del destino. No me parece que el cliente habitual de Viajes Halcón sea el viajero potencial hacia Francia pero no tengo nada que decir al respecto, salvo mostrar mi extrañeza.

Segunda constatación sobre esta publicación. Resulta ser un estupendo folleto promocional de Francia pero apenas hay PRODUCTO quizás alguna cosa en París, turismo fluvial, por supuesto el vuelo a París de Air Europa (la aerolínea del grupo al que pertenece Halcón) y poco más. Mayoritariamente Halcón cubre el expediente anunciando vaguedades del tipo “Déjese cautivar por los colores de Dordoña-Perigord, 4 días, 3 noches desde 282 euros persona”. Son productos comodín hechos seguramente buscando un hotel entre los miles de hoteles que Halcón dispondrá como cualquier otra agencia y poco más. Y es que en el mercado español de la intermediación apenas hay productos de Francia: Disney, París, Futuroscope, barcos por los canales y algún city break en ciudades como Estrasburgo.

Y relacionado esto con nuestra temática. Casos similares a éste los he visto bastantes veces con el tema del enoturismo. Está muy bien la promoción del territorio pero promocionar cosas que no se pueden comprar, por que nadie las vende, me parece un ejercicio que habría que mesurar en los tiempos que corren. Me pregunto a menudo si las administraciones podrían derivar una pequeña parte de los recursos que destinan a promoción y redirigirlos hacia formación de agentes del territorio, dinamización interna de éste, apoyo a empresas locales para el desarrollo de iniciativas locomotora como pueden ser las agencias de receptivo... Me pregunto incluso si estas administraciones podrían usar estos recursos para sentarse con intermediarios turísticos y favorecerles e incentivarles para la creación de productos enoturísticos. En resumen. ¿Podríamos vender el oso después de cazarlo y no antes? ¿Podríamos hacer primero el producto y luego lo vendemos?
¡Vale! Soy muy pragmática, pero mi oficio es comercializar y haciendo únicamente folletos y páginas web preciosas, siempre he logrado vender poquísimo.
(c) Alicia Estrada. 2009

abril 28, 2009

Viticultores virtuales

"Una original construida alrededor de la pasión por el vino". Así definen su proyecto Emmanuelle Garralon y Stéphane Quéralt. Y es que el proyecto “Mis Viñas” supone una alternativa fresca y novedosa para los amantes del vino y del enoturismo.

¿Qué busca un enoturista en su acercamiento a la bodega? Busca conocimiento, busca compartir experiencias con el profesional del mundo del vino, busca aproximarse al territorio, a la elaboración del producto, busca compartir momentos de amistad con otros apasionados de este mundillo etc. (¡No confundir estas expectativas con los del Turista cultural que llega a la bodega!)

El proyecto “Mis viñas” ofrece en un pack, toda una serie de procesos y servicios que permitirán al enoturista conocer y hacer un seguimiento próximo del proceso de elaboración de un vino, desde el conocimiento de la tierra y la viña hasta que el producto se embotella y finalmente llega a nuestra casa.

Cuando se recibe el pack de “Mis viñas” el enoturista tiene ante sí un kit de bienvenida que de alguna forma materializa toda las experiencias que vivirá en los dos años que dura el regalo. Este kit incluye algo así como “el apadrinamiento” o disfrute de una parcela de viñas en un “chateau”, en un pago: 12, 14 ó 36 pies de terreno. Además en este paquete vienen incluidas informaciones técnicas como calendario de la viña y similares. El enoturista recibe además un tarrito conteniendo una muestra de la tierra que albergará su pequeña viña y un pie de viña para plantar en su casa. El tarro de tierra y la planta son un anticipo de las experiencias que llegarán los próximos meses.

En el kit además de estos elementos, según la modalidad elegida se ofrecen diferentes tipos de jornadas en el territorio. Son jornadas de medio día o de día completo para descubrir el dominio en primavera, para vendimiar en otoño y para recibir un curso de enología en la primavera del año siguiente, en la que el enoturista también aprenderá a hacer su coupage o incluso el proceso de champanización. Estos “stages” profesionales se realizan siempre con el viticultor y el enólogo de la finca.

Todos los kits ofrecen información y una web para hacer un seguimiento personalizado de la evolución de nuestra parcela. La experiencia se remata naturalmente recibiendo en casa diferentes botellas etiquetadas con el nombre del “web-vigneron” que es así como le han llamado al viticultor virtual, del que venimos hablando.

Evidentemente una vez que tienes en la bodega y en la casa a unos invitados apasionados como éstos, se establecen unos lazos firmes entre viticultores y clientes que fácilmente pasan a ser amigos. Comercialmente, estos lazos son fuertes y derivan en una fidelización del cliente que no resulta siempre sencilla de conseguir por otras vías.

El proyecto “Mis viñas” nació en Francia en el año 2005 y en este momento tiene más de 2000 viticultores virtuales que se han sumado a la iniciativa. En España me han comentado que amparado por Ferrán Adrià existe un proyecto similar pero por más que he buscado por internet no he logrado encontrar información. Si alguno de vosotros, puede decirnos algo al respecto, sería estupendo. Sí que he encontrado información sobre un proyecto similar en la bodega Can Feliu en Porreras en la Isla de Mallorca, que ellos llaman Tu crianza

Lo que más me gusta es pensar la cantidad de cosas que nos quedan por inventar en enoturismo.
(C) Alicia Estrada. 2009

abril 15, 2009

Audioguías y Ruta "Paisatges del vi"

Paisatges del vi es un proyecto de enoturismo que han desarrollado conjuntamente cuatro denominaciones catalanas. Se trata de Conca de Barberá, Terra Alta, Priorato y Montsant. Hemos hablado en otras ocasiones de las Rutas enoturísticas y de la necesidad de guiar y acompañar a los visitantes en estos recorridos. Si en el Sendero enologico de Matigni hablábamos de paneles indicadores, en "Paisajes del vino" hablamos de audioguías.

Las rutas están diseñadas para ser realizadas en coche. Conforme avanzamos en nuestro vehículo, la audioguía nos va presentando los paisajes y el patrimonio local del territorio que recorremos. Al hilo de una conversación entre dos amigos, se van salpicando notas sobre la cultura del vino, la arquitectura de la zona... en fin, pinceladas para el descubrimiento.

Las audioguías están disponibles en formato MP3 o en CD en las oficinas de turismo de los distintos territorios y lo que es más importante, los viajeros pueden descargarse estas audioguías de la página web, en formato MP3. En esta página se puede encontrar además información complementaria como las coordenadas GPS que facilitan el recorrido a los conductores. Toda la información está además disponible en cuatro idiomas.

Realmente me parece un proyecto de formato sencillo (¡estupendo! Seguro que funcionará, las cosas complicadas no suelen hacerlo) y de gran repercusión, que necesita evidentemente el apoyo promocional para que sea difundido, pero que a poco que se hagan bien las cosas, puede suponer un espaldarazo al enoturismo en estas zonas. Bien es cierto que los destinos enoturísticos (como los turísticos) no se asientan simplemente gracias a los folletos bonitos o a los formatos mediáticos de los soportes de comunicación. Hay que basarlos en contenidos y en productos. Y que conste que esta iniciativa me parece mucho más que simple promoción de territorio. Pero si guiado por mi audioguía llego a un pueblo y no puedo encontrar ninguna bodega abierta, por que es sábado por ejemplo, será difícil que el esfuerzo de la administración, dé sus frutos.

Antes de cerrar esta página quería también indicar que me parece igualmente encomiable que cuatro denominaciones se hayan unido para promocionar un producto conjuntamente. Las fronteras que los territorios y las administraciones marcan a veces tan férreamente no son visibles para los visitantes, que contemplan el producto desde la homogeneidad. ¡Bienvenido a los paisajes del vino del sur de Catalunya!

(c) Alicia Estrada.

abril 06, 2009

Enoturismo y Pasión en Vilalba del Arcs, en la Terra Alta

Siempre he defendido que en el enoturismo tiene que perder peso el producto vino y ganar cuota otros elementos de paisaje, historia, naturaleza, arte, actividades etc. que nos permitirán por un lado diversificar nuestros productos turísticos y por otro lado, atraer a un mayor número de aficionados. No estoy diciendo con esto que me gustan esos productos llamados muchas veces enoturísticos, en las que el mundo del vino apenas si roza a los visitantes. ¿Es enoturismo hacer bicicleta entre viñedos? Para mi no lo es si la actividad se limita al simple paseo, si no hay un trasfondo de conocimiento del paisaje, el suelo, el clima, la cultura del vino.

Como otros muchos aficionados al mundo del vino y al enoturismo estaba estos días planificando alguna pequeña salida cercana a Barcelona que me permitiera disfrutar de mi afición. Y alguien me recomienda que me dé un paseo por Vilalba dels Arcs, en Tarragona, en la DO de Terra Alta, y que no me pierda la Pasión. Y, ¡Oh! sorpresa, la Pasión cuenta con una parte denominada Los vinos de la Pasión. Reconozco mi “pasión personal” por la arqueogastronomía, por los arqueovinos y todo lo que suene a recuperación del pasado pero cuando me entero además que los vinos de la Pasión son fruto de un proceso que reproduce el método romano de recogida, vinificación y conservación, mis emociones se aceleran. ¡No puedo perderme esa joya y allí estaré para problarlos!

No sé si os gustan las viejas historias del vino. A mi me encantan. En Grecia y en Roma, el vino casi nunca se tomaba puro. Se cortaba con agua en muchas ocasiones (tres veces su volumen). Quizás por que los vinos tenían posiblemente 17 y 18 grados y rebajarlos, los mejoraba. Los griegos sólo tomaban vino puro en el desayuno, al que llamaban “Acratismos” en el que mojaban pan. En Grecia y Roma el vino era la base de múltiples mezclas. Se mezclaba con resinas aún en la fermentación (En Grecia todavía se pueden tomar “Retzinas” en algunas tabernas de mala muerte); se ahumaban; se mezclaban con miel; se mezclaban con numerosas especies y en ocasiones con hierbas (estos vinos romanos parecen ser los predecesores de nuestros actuales vermuts)

Pues dicho esto, comentaros que en la Pasión de Vilalba se tomarán tres vinos para hacer historia: uno seco, una aromatizado con miel y uno adobado con tomillo y romero.

Pero lo mejor de todo esto y ya que este blog es de enoturismo es contaros que en Vilalba, se toman muy en serio esto de la arqueología del vino y celebran durante la vendimia una fiesta en la que reproducen las formas y los procesos de vinificación y conservación del vino de la antigua Roma. Hablar de Tarragona, evidentemente es hablar de Roma y Tarraco, así que mis felicitaciones por este tipo de actividades que fomentan el enoturismo desde la originalidad y que enlazan con la historia, los vinos y la idiosincrasia de un territorio y de sus gentes.

Lo estupendo es que además podemos ver un resumen de todo el proceso a través de un video que os invito a compartir.

(c) Alicia Estrada (2009)



(c) Alicia Estrada