noviembre 23, 2009

Enoturismo y restauración

"Beati Hispani quibus bibere vivere est." Julio César. (Atribuido...)

Hablar de enoturismo es mucho más que hablar de bodegas. Es hablar de enotecas, de hoteles, de alojamientos rurales, de comercio de proximidad, de espacios de vino y por supuesto de restaurantes y bares.

Aunque el endurecimiento de las medidas antialcohol para temas de conducción nos ha sensibilizado a todos, rebajando el consumo de vino en el sector Horeca, sigo pensando que somos un país donde el vino y su cultura caminan próximos a cualquier evento social, familiar, de amigos etc. De ahí la fuerte impronta que una buena colaboración de estos profesionales con nuestro sector, podría suponer para el enoturismo y la sensibilización de los usuarios para conocer y profundizar en el mundo del vino, el primer escalón de la curiosidad del enoturista.

En el Vademecum del Enoturismo Europeo que conforma la base inicial sobre la que trabajan aquellos territorios que desean contar con un reconocimiento como “Ruta europea del vino” en los servicios que se exigen al territorio, se habla entre otros de 1 punto de restauración como obligatorio y 3 servicios turísticos/vitivinícolas, que pueden ser un alojamiento, restauración, comercio, enoteca, agencia de viajes receptiva, centro del interpretación del vino etc.

Es decir, en un país como España, que tenía en 2007 el mayor consumo de vino en el canal Horeca del mundo, una ruta europea del vino puede figurar como tal, sin tener ninguna enoteca asociada, ningún bar de copas y un único restaurante. ¿Por qué está el canal Horeca reñido de esta forma con el mundo del vino y su cultura?

No soy una experta en el tema pero puedo aportar mi punto de vista al respecto y sería estupendo que entre todos completáramos las razones.

Falta formación en el canal Horeca, falta personal especializado y conocedor del vino, las rotaciones son enormes y en general hay poca inversión en formación. En este sentido me ha parecida interesantísima la iniciativa que en Logroño están llevando a cabo, de formar a los propietarios de bares y restaurantes sobre las bondades del enoturismo y lo que puede aportar a su negocio. Lo he leído en al página de comunidad de Virgina Borges, siempre muy activa en sus planteamientos.

Siguiendo con las razones de la falta de sintonía entre el canal Horeca y cultura del vino, diría también que en nuestro país hay poca costumbre en restauración del vino por copas, aunque vamos mejorando evidentemente. Esta práctica fomenta el consumo “emocional y experiencial” del vino, en maridaje con la gastronomía, y nos aleja del simple consumo. La experiencia nos acerca positivamente a la cultura del vino y nos prepara para mayores descubrimientos.

Otra razón. El precio del vino en muchos restaurantes es desmesurado y se multiplica por 3 y aún más, lo que desanima a los clientes y les apega al tristemente “vino de la casa” o la DO clásica que suma costumbre y no abre nuevas experiencias. Si a esto le añadimos que algunos sumilleres de restaurantes lejos de propiciar un acercamiento al vino y su cultura, asustan a sus clientes con su pedantería superlativa, entenderemos porque para muchos usuarios el mundo del vino aparece como algo distante y al que no se atreven a acercarse, por humildad simplemente.

Creo que el canal Horeca tampoco ha entendido muy bien lo que significa la palabra “promoción” pues se hace muy poco uso de ésta en los restaurantes y bares. A menudo propietarios de restaurantes me han hablado de la dificultad para vender vinos de su propia DO a sus clientes. De acuerdo, no es fácil, pero si quieres que prueban vinos de tu territorio, empieza por invitar a tus clientes. Contar para ello con la colaboración de las propias bodegas o distribuidores, no creo que sea tan difícil y el resultado seguro que es bueno.

Y de la unión vino y gastronomía… ya hemos hablado en tantas ocasiones… ocasiones muchas veces perdidas.

(C) Alicia Estrada, 2009.

4 comentarios:

  1. Buenas tardes Alicia

    Aunque creo que has atinado en alguna de tus apreciaciones, siempre veo la critica al tema consumo del vino, y nunca las bondades. Llevo 9 años vendiendo calidad y buen vino por copas. El planteamiento de mi negocio, n o lo he visto, ni en Logroño (la senda de los elefantes, siigue siendo la peor promocion de los vinos de Rioja), ni en Peñafiel,por citar dos de las zonas de mas raigambre. Negocios como el mio no son negocios, son espacios de calidad, de cariño, de empatia, de complicidad.......Por eso, despues de recibir los parabienes durante esos 9 años tengo que cerrarlo. Lo sigo diciendo,no son negocios.....

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  2. Malos tiempos para la lírica, mon ami, pero vendrán mejores épocas. Nos pueden cerrar los negocios, pero nunca los sueños.
    Un abrazo.

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  3. Gracias, Alicia, por destacar nuestra iniciativa. Y sí efectivamente, lo más importante empieza a ser la actividad, el efecto, el hecho real... Pasar de la teoría a la práctica, y ya podemos presumir de los primeros resultados...
    Un abrazo,

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  4. Felicidades Virginia. Es estupendo constatar planes concretos para trabajar al lado de comerciantes, hosteleros... y todos uniendo fuerzas por el enoturismo. Espero que vengan muchos otros cursos de formación y dinamización.

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(c) Alicia Estrada